¿Conoces a Jesucristo?

¿CONOCES A JESUCRISTO?

Si aún no conoces a Jesucristo te invito a que establezcas una relación personal de amistad con él..solo debes orar de la siguiente forma:

"Señor Jesucristo aún no te he conocido, pero quiero una amistad contigo de forma personal e intima, quisiera llegar a ser tu mejor Amiga (o), perdóname por haber caminado sin ti en esta vida y acéptame como tu amiga (o), entra en mi vida te ofrezco mi corazón como morada, te recibo como mi único Señor y Salvador, escribe mi nombre en el Libro de la Vida que está en los Cielos y de allí no me borres nunca, Espíritu Santo lléname de tu presencia y acompáñame a donde quiera que vaya, gracias Papá Dios porque ahora soy tu Hija (o). En el nombre de Jesús. Amén!!!"

Si has hecho esta Oración has pasado de muerte a vida, y ahora eres parte de la familia de Dios, te recomiendo que busques una Iglesia donde se predique a Jesucristo, y comiences a leer la Biblia...de esa manera conocerás verdaderamente a nuestro Señor Jesucristo!!

BENDICIONES!!!

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lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Por qué es tan difícil volver a Cristo?


Hace un tiempo ya, en medio de una célula de oración, se me pidió orar por las personas que no conocen a Cristo y por aquellos que habiéndolo conocido le han dado la espalda y se han regresado al mundo, a quienes los cristianos solemos llamar “descarriados”, también se me dijo que orara por las personas que están en la cárcel. Comencé a orar y, a medida que lo hacía, Dios me iba dando visiones que me hicieron comprender una verdad espiritual muy grande.
Pude ver lugares muy oscuros como cavernas húmedas con rejas en su entrada, donde estaban personas en cuyos pies y manos habían cadenas con grandes bolas de hierro en su otro extremo, inmediatamente vino a mi mente esta frase: “Son grilletes que les impiden moverse, están atados” Pregunté al Señor quienes eran ellos y el Señor me dijo: “Son los verdaderos presos: los descarriados”, las personas que están en cárceles físicas no siempre están despojados de la libertad espiritual, ya que muchísimos de ellos conocen a Cristo en medio de esas circunstancias y se sienten más libres que mucha gente que se encuentra fuera de esos recintos carcelarios.
Los verdaderos encarcelados son aquellos a quienes el enemigo de las almas ha atado de pies y manos para que no puedan soltarse e ir de vuelta a Cristo Jesús, ellos por sí mismos no pueden desatarse, les es imposible hacerlo ya que las cadenas que los atan son demasiado fuertes y para colmo tienen grilletes que los paralizan. Es nuestra tarea ir, de la mano del Señor Jesús, a rescatarlos de las cavernas oscuras donde Satanás los tiene cautivos y atados. Y cómo podemos hacerlo? Pues la forma correcta es Orar al Padre en el nombre de Jesús pidiendo que las cadenas sean rotas, que se pudran los yugos, que se rompan los cerrojos y que toda atadura se desate y hacer ayunos por estas almas para que se vuelvan a Dios y confiesen con su boca que el Señor Jesucristo los ha salvado y por tanto Él es el Señor y Salvador de sus vidas.
En la Palabra podemos encontrar muchísimos casos de personas que estaban atadas y que él Señor Jesucristo liberó de las ataduras del diablo: en Lucas 8: 26 y siguientes se cuenta la historia de un endemoniado a quien Jesús liberó de una legión de demonios, dice la historia que este hombre vivía en los sepulcros y cuando los demonios se apoderaban de él, lo ataban de pies y manos pero nada lo detenía ni lo liberaba de ese tormento, sólo a su encuentro con Jesús el Señor lo liberó.
También el pasaje de Lucas 13: 10 nos relata como una mujer que había estado encorvada por 18 años, fue sana por medio de Jesucristo cuando éste le ordenó al demonio que la tenía atada que la dejara libre.
En Mateo 17: 14 cuenta la Biblia como Jesús sanó a un muchacho endemoniado, por quien los discípulos de Jesús habían orado, mas sin embargo no habían podido liberarlo, el Señor reprendió al demonio y el muchacho quedó sano. Al preguntar los discípulos por qué ellos no habían podido hacerlo, Jesús les respondió en los versos 20 y 21, que si tuvieran al menos un poco de fe como del tamaño de una pequeña semilla de mostaza, pudieran hasta decirle a una montaña que se moviera de lugar y ella les obedecería, pero que ese tipo de demonios “sólo salen con ayuno y oración” (paráfrasis mía).
Es la clave que nos da Nuestro Señor Jesucristo: Ayunar y Orar por estas almas que se encuentran atadas por demonios para que puedan ser libres de su atadura. Que el Señor nos de la fuerza para hacer su voluntad y ayudar a estas almas a librarse de Satanás en el nombre de Jesucristo Amén.
Dios les bendiga!

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